No culpen a sus padres de la calvicie

La ciencia cada vez dedica más sus esfuerzos a estudios que, aunque no son esenciales, reflejan las preocupaciones más profundas de la humanidad. Este es el caso de a calvicie masculina, una afección que se presenta en al menos el 80% de los hombres a los 80 años.

Un grupo de la Universidad de Edimburgo (10 personas, ¡ojo!) ha estudiado los genes relacionados con la calvicie y ha descrito nada más y nada menos que ¡287 genes! El experimento ha consistido en estudiar a más de 50000 hombres y sus genes, con tal de ver pequeñas mutaciones (o SNPs) y relacionarlas con sus fenotipos de calvicie.

Este estudio lo han llevado a cabo mediante el estudio de información extraída de la base de datos UK Biobank (http://www.ukbiobank.ac.uk), que contiene información médica de 500000 individuos entre 40 y 70 del Reino Unido. La información la recogen mediante cuestionarios y muestras biológicas. Esta base de datos provee de información epidemiológica de una cohorte, lo que permite realizar estudios como este.

Después de estudiar este grupo de hombres sobre los 57 años (de media), los clasificaron en 4 grupos según tipo de pérdida de pelo y analizaron sus genomas mediante GWAS (Genome Wide Association Studies), que consisten en analizar SNPs de genomas enteros de varios individuos. Las diferencias entre SNPs se pueden representar en un tipo de gráfica llamado Manhattan Plot, que compara las varianzas de estas mutaciones según el cromosoma donde se encuentren, de manera que podemos ver en qué cromosomas hay más SNPs:

journal-pgen-1006594-g001
Figura del artículo Genetic prediction of male pattern baldness (PLoS Genetics).

En la figura anterior, extraída del artículo que estamos comentando, podemos observar que la mayor cantidad de SNPs se concentran en el cromosoma X. Este cromosoma los hombres lo heredan de la madre, de manera que, aunque siempre habíamos mirado a los padres para augurar la calvicie a los hijos, las que transmiten la mayoría de los genes responsables de ella son las madres.

Esto, por supuesto, aporta capacidad de predicción estadística, pero como cualquier otro carácter requiere de la confluencia de causas genéticas y ambientales para manifestarse, ¡ahora no vale culpar a las madres!

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s