¿Qué efectos tiene la tesis doctoral en tu vida?

Un artículo publicado en Nature hace poco pone de manifiesto un tema tabú (pero muy presente) en ciencia: el efecto de la carrera científica en sobre la vida de los jóvenes científicos. Se ha visto que los jóvenes que se dedican a la ciencia sufren 6 veces más de depresión que la media de la población.

La carrera científica nunca ha sido fácil, pero la falta de financiación y la alta competencia, acompañadas de la poca visibilidad pública del trabajo, han complicado aún más la situación. Empezar la carrera implica poseer estudios superiores (una carrera y, depende del país, un máster) y buscar una beca o contrato para hacer la tesis (PhD). Este punto ya es decisivo. Las becas son cada vez más difíciles de obtener debido a la falta de contratos propios de los centros: hay menos financiación.

Además, se reduce la duración de los contratos, lo que dificulta acabar la tesis durante el tiempo del que se dispone de un sueldo. Esto obliga a los doctorandos a usar meses de paro o, incluso, sin este, para acabarla.

El poseer una tesis no asegura, hoy en día, un trabajo fijo en ninguna universidad ni centro privado. Se ha endurecido el proceso de contratación y es prácticamente obligatorio realizar un post-doc: un contrato como investigador doctor junior, de 1, 2 o hasta 4 años, pero sin ningún tipo de seguridad y, normalmente, en un país extranjero.

Una vez realizado el post-doc el resto es abismo: si se tiene suerte se puede optar a un contrato de ayudante doctor en una universidad, de investigador en un centro público o  en una empresa privada. Este punto es decisivo, pues a partir de aquí parece más fácil asentarse, pero, en el caso de la universidad, implica años hasta ser indefinido. Hay centros públicos que renuevan los contratos de técnico o investigador por proyectos (que duran 3 o 4 años). Si no se renueva el proyecto o se obtiene menor financiación… puede acabar todo ahí.

Esto solo a nivel de inseguridad laboral. A parte, en un comentario que hizo Nature de la recepción de su artículo en redes se comenta la valoración del trabajo durante la tesis y el post-doc. Los doctorandos exponen que se sienten poco valorados y que no ven que el esfuerzo que dedican a sus proyectos (que es mucho, en horas de trabajo y esfuerzo físico y mental) no se ve recompensado ni reconocido por sus superiores ni por la comunidad científica.

La gran perversión de este sistema es la valoración del trabajo en el currículo, la burocracia. Se valoran mejor las publicaciones en revistas de mayor impacto. Este impacto depende de las citas que se hacen de estos artículos. Siempre se citan las revistas mejor valoradas… La pescadilla se muerde la cola. Si el sistema de revisión por pares fuera correcto no debería valorarse mejor un estudio en una revista u otra. Además, una revista mejor valorada no tiene porqué publicar mejores ensayos.

Debemos dar un toque de atención sobre estos temas, pues nos afectan a todos. De que el sistema científico funcione depende la investigación en su conjunto. Si los predocs se paran, se para la ciencia.

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Ciencia y “futuro”. Imagen propia. Derechos reservados.

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